Leccion 19
La Iglesia

LA FAMILIA DE DIOS

LECTURA BÍBLICA: 1°SAMUEL 2:1-10

TEXTO PARA MEMORIZAR: PEDRO 3:7

Los tiempos que se avizoran son malos y la familia lo está viviendo día tras día. La falta de jerarquización de intereses: el nulo quehacer orientado a una sociedad en crisis, en donde gira esta en torno a adueñarse de lo que no nos pertenece. La visión nublada por las conductas de tener, de controlar y descuidar la mayordomía del hogar, a cambio de éxitos económicos, posición en la sociedad. Los infructuosos intentos de mantener la figura de ayer; El relativismo frente a Dios, la locura matriarcal. La revolución del orden divino frente al matrimonio y el amor. La fatalidad de las infidelidades, que caen sobre la esposa del Cordero. El olvido del pacto frente al altar de Dios (Prometo amarte, hasta que la muerte nos separe) Las construcciones familiares basadas en el progreso económico como signo de bendición. Las constantes propuestas de liberación versus la retrógrada posición de “Mujer-mamá” o mejor dicho, “Siendo buena madre” Sostendré mi familia…y afuera la realidad natural de un círculo oscuro atrapando un corazón que está enquistado en una cultura cínica) llamada “la mujer evangélica” La noche ha caído sobre la Iglesia con sus guadañas cancerosas, con su figura de arpía. Su boca engañosa envenenando a los custodios de la preservación humana: El hombre. Este ser atrapado en las competencias constantes y cada día más asfixiantes de esta sociedad secularizada que tiene como fin destruir todo lo que posea valores y la esencia de Dios ¿Qué haremos, entonces? Es entonces qué emerge, la figura de una mujer llamada Ana, esposa de Elcana (Ana significa, Gracia). Ana anhelaba ser madre con todo su corazón. Es considerada “Emblema de la gracia de la maternidad”. Su historia es similar a la de Sara (Sarai) ambas eran perturbadas con la tensión de bigamia de sus maridos. Ana no pertenece la línea genealógica del Mesías, solo que su oración de dedicación de su hijo, Samuel es una profecía del Mesías de Israel. Ella abrigaba la esperanza del Mesías como un susurro visible, e invisible en un hilo escarlata encubierto entre el A.T y el N.T.

UN ANHELO SAGRADO

¡Qué complicada existencia para Ana, su marido era un bígamo! 1°Samuel 1:12. Penina “rival” de Ana la martirizaba enrostrándole su esterilidad, su constante angustia. Constantemente lloraba y pasaba días sin comer. Quería ser Madre. (1°Samuel 1:7) En su casa habían serios conflictos ¡Habían dos reinas!..¿? El diseño de Dios para el matrimonio fue monógamo. La poligamia instalada por vía genética de David lo llevó a pecar con Betsabé. Abraham el justo fue arrastrado a la bigamia, cuando Sara ideó un plan de maternidad sustitutiva. Un día pensó y dijo: “Ya ves que Jehová me ha hecho estéril; te ruego, pues, que te llegues a mi sierva; quizá tendré hijo de ella. Y atendió Abraham el ruego de Sara (Génesis 6:2) como cabeza espiritual, Abraham debió rechazar el plan…Conclusión de plan… ¡Cosecharon el amargo fruto sembrado! El Sueño de su vida era ser madre ¿Acaso era egoísmo? No. Pero luego nace Samuel, su sueño hecho realidad. En cuanto nació lo metió en una burbuja. Lo rodeó en una cápsula de cristal. De la clínica directamente a su habitación en donde los colores laminados en los muebles creaban una armonía diseñada por expertos; Su cuna de mármol. El aire acondicionado mezclado con aromáticas flores, provenientes de los valles más prestigiado de la época. Samuel rodeado de nodrizas ¡ah! Y por ningún motivo debían llevarlo al templo; puesto que podía resfriarse. Perdón. Parece que esta es otra historia. Seguramente que lo es, pero a esta historia le falta un detalle; falta la abuelita que lo cuidará, ya que Ana y Elcana tendrán que seguir con sus compromisos sociales ¡NO! El anhelo de tener un hijo no era autosatisfacción. Es un tema de sacrificio. La pequeña vida nacida para entregársela al Señor. Rebeca la esposa de Isaac oró “Dame hijos, o si no, me muero (Génesis 30:1). Ana pidió tan sólo un hijo. Un hijo que sirviera en la casa de Dios. El hijo no sería para su placer, sería para que sirviera a su Dios. “Su apasionada y amarga oración fue: “Dígnate a mirar la aflicción de tu sierva y acuérdate de mí y dame un hijo varón. Y yo lo dedicaré para ti todos los días” (1°Samuel 1:10-11) Ana anhelaba que su hijo fuera piadoso, que sirviera y glorificara a Dios toda su vida…Su oración en silencio, preocupó a Eli, el Sacerdote que le señala, “Hasta cuando estarás ebria”. Los israelitas oraban en voz alta. Solo que Ana entendió que Dios ve el corazón humano y conoce nuestros pensamientos y anhelos más recónditos (Salmos 139:1-4). La fe genuina y paciente fue oída, y Jehová le dio un hijo (Salmos 55:22) (1°Pedro 5:6-7) y fue entonces que su alma responde con alabanzas con un himno de acción de gracias, en realidad es una obra maestra (1°Samuel 2:1- 10) En este himno reconoce la santidad, su misericordia, su poder, su sabiduría y soberanía. Lo adora como libertador, creador y juez. Y antepone su ruindad y depravada naturaleza humana.




“NIDO DE AMOR”

La Iglesia necesita líderes para hoy y mañana. Ana es artífice y arquitecto de un gran hombre, Samuel, quien probó serlo, llenando el vacío de liderazgo reinante. Y qué sucede con “Su Elcana” a quien amaba profundamente. Presenta una ofrenda de paz. Elcana partió una parte a Penina y a todos sus hijos, pero, dió una doble porción a Ana, ya que, la amaba, es por esa razón que le ofrece este honor público. Elcana le recordaba continuamente que la amaba “Ana ¿Por qué lloras? ¿No te soy yo mejor que diez hijos? 1°Samuel 1:8)…Ana y Elcana se amaban profundamente…Una familia bien constituida tiene al matrimonio en el eje de sus vidas, en el centro de su corazón. La familia correcta no gira alrededor de los hijos. Lo que se comunica entre padres, se transmitirá a los hijos. Las más bellas y profundas experiencias de los hijos serán cuando vean a sus padres verbalizar el amor que los unió. El amor declarado en palabras, en gestos y acciones por parte de los padres influenciará en los hijos. Elcana era delicada con Ana. El amor saludable en una familia no tan solo se construye brindando exclusivo amar a los hijos y descuidándose los esposos Es verdad, Elcana tenía dos esposas, (en esa época era aceptado) Había conflictos, como en nuestros hogares. Para Ana debió ser dolorosa la experiencia de la existencia de otra mujer ¿Qué hacía distinta a Ana de Penina? Su profundo Amor a Dios. Su vida espiritual. Sus afectos nacían del ámbito celestial y no terrenal. Pero estaba Penina…Hoy las familias se forman de tan solo un hombre y una mujer. ¿Y entonces por qué los fracasos; las infidelidades, adulterios continuos? ¿Por qué?... La historia no termina. Emerge una lección luminosa. Ana cumplió la promesa, fue leal con la propuesta ¡¡Mi Hijo será para mi Dios!! Crió al hijo con esmero. Lo cuidó hasta destetarlo. Le dijo a Elcana en su primer viaje a Silo “Lo llevaré, para que pueda presentarse ante el Señor y quedarse allí para siempre” (1°Samuel 1:22). Debe haber sido doloroso dejarlo a tan corta edad. Sin lugar a dudas que las noches para Ana eran nubes de espinas tocando su piel. “Mi hijo Samuel, mi pequeño cielo ¿Qué harás? El hogar de Ana fue guía vital para el desarrollo del gran Samuel…Pero ¿Qué vio Samuel en el matrimonio de sus padres, que hicieron de él algo especial? ¡¡Un nido de Amor!! Fue entretejido con detalles; “con te necesito” constante. Con una larga agenda de respeto. Con una sábana larga de miradas cómplices. Cada rayo de sol lo compartían. Cuando la luna salía, Ana y Elcana se deslizaban en el vapor de los destellos que caían a la tierra. La Biblia dice que Dios bendijo a Ana con cinco hijos más; tres niños y dos niñas (1°Samuel 1:21). El hogar de Ana honraba a Dios ¿Pero cuál es el secreto de Ana?...Aún no es el momento, falta algo. Falta la ruta que marca la diferencia.

1) En el hogar existía elementos fundamentales: Amor. Integridad. Comunicación. Perdón. Comprensión. Matrimonio Sano. Amor permanente. Expresiones verbales continuas. Ana criaba a sus hijos y los enseñaba. Ana influía sobre el seno familiar, no con imposiciones y mandatos sobre el sacerdote. En este hogar existía “La Gracia de la vida”; ¡El Matrimonio!; como vocación. En este hogar las palabras tenían eco. Los pactos se cumplían y los votos eran sagrados. Ana con su actitud puso en movimiento sucesos que llevarían a un despertar espiritual.

2) Ana entendió que el centro del matrimonio era ella y él. Los hijos eran adornos delicados que había que cuidar.

3) Ana y Elcana adoraban a Dios juntos, ya que, sus vidas estaban diseñadas para tal acto.

4) Ana fue esposa, amiga, amante, novia, partner. Contenedora. Consoladora. Castillo fuerte. Fiel. Lluvia desatada. Mujer. Puerta que se abría. Fue océano que inundó a Elcana. Guardiana nocturna. Enfermera a honores. Chef de elite para su amor. Perpetua del Silencio. Era toda para él.

5) Elcana: Enamorado Sempiterno. Detallista, Fino, Culto en su trato. La conquistaba todo el día. Capitán de naves nocturnas. Explorador permanente del jardín del amor. Poseía una fábrica de chocolates. Dueño de todas las flores.

6) Los Hijos fueron testigos de sus secretos; de sus fugas nocturnas, de sus “Cuando regresas, para vigilar” Leyeron sus diarios de vidas. Contaron todos los besos que Ana daba a Elcana. Se mudaron a un continente para contemplar las múltiples rosas, magnolias, alelíes, y dalias que Elcana le ofrendaba a su amada.

Entonces ¿Por qué tanto dolor en los matrimonios? Tanta tragedia en las familias. Ana tiene el secreto. Ella fue más esposa que madre (aunque fue una gran madre) Ella nunca abandonó su cama en los días nublados. Ana siempre verbalizó el amor a Elcana. En la mesa siempre estuvo la fragancia del pan que emergía de su corazón. Siempre tuvo tiempo para el amor.
Si hoy ocurren tantas desgracias, es porque se ha olvidado algo: “Comenzamos dos y terminaremos dos”. El corazón de la familia es el matrimonio. La razón del amor son dos. Cristo y la Iglesia; La novia y el novio. ¿Qué harás?
Sigue lloviendo y seguramente que siempre lloverá y al otro lado del cristal alguien espera que hagas algo distinto. ¿Qué?...En tus manos está la decisión.