Leccion 9
Mayordomia

¿QUÉ ADMINISTRAMOS?

LECTURA BÍBLICA: 1°TIMOTEO 6:9-10

TEXTO PARA MEMORIZAR: 1°PEDRO 1:15

La mayordomía está tipificada en la atención total de nuestras responsabilidades ¿Qué administramos? ¿Tan sólo bienes materiales? Es de ignorancia entender mayordomía como la resultante de una suma matemática. La administración comprende al ser humano, como el recurso más valioso (Las ovejas son más importantes que un programa). Los escándalos que el mundo observa en los gobiernos del mundo son el resultado que estos miran al hombre como un objeto productivo y fuente de enriquecimientos brutales. La Iglesia fue permeada por estas conductas y está en la mira de una sociedad expectante de los comportamientos corruptos con los recursos que son de Dios. La imagen de Dios vejado, humillado al grado de considerarlo prebenda de canje. En el orden cristiano la premisa de enriquecimiento en el nombre de Dios es aún más vergonzoso, la novia del Cordero atrapada en la red de pudrición. La Iglesia requiere una mayordomía según el modelo bíblico antes de su regreso. No se administran entes, sino personas, que tienen derecho a la transparencia

1. LAS OVEJAS TIENEN DERECHOS

A una predicación basada en las escrituras; y a una predicación proveniente de la zarza, a un sermón preparado, desafiante y autoritativo. Las ovejas tienen derecho a que el “ángel” de la Iglesia sea íntegro en su administración y profundo en los aspectos de su mayordomía familiar, social y ministerial. Tiene derecho a que los recursos económicos sean transparentados e invertidos en el reino de Dios. Tiene derecho a recibir una formación cristiana de calidad.

HECHOS 20:33-35
SAN JUAN 10:11-18
TIMOTEO 2:15

2. DEBERES DE LA OVEJA

Los deberes son: ejercer una mayordomía santa en todas las áreas. En lo económico a diezmar el 10% y no lo que proponga su deseo. A ofrendar generosamente para que sea bendecido. Dar sus primicias como una acción de un corazón redimido. Tiene deberes de ser piadoso. Amar la venida de su Salvador. Tiene el deber de ser fiel a Dios y a los suyos. Deber de apartarse de un estilo de vida pecaminoso. Deber de amar a quien lo preside y a orar por él respetando la unción que lo distingue de los hombres comunes.

1°TIMOTEO 2:2
MALAQUIAS 3:8-10
1°PEDRO 5:5