EXPOSITOR BIBLICO 2016 - 2017

IGLESIA DE DIOS PENTECOSTAL

Este Expositor Bíblico año 2016 nos presenta la belleza sublime de la Cruz y su enmarañado misterio que se proyecta desde el Génesis hasta el Apocalipsis. Es una maravilla que arderá en el corazón de aquel o aquella que anhele conocer a Cristo profundamente. Como la Cruz es deslumbrante, no es menor el Sermón del Monte. Es una cátedra de Jesús, dictada en el aula magna de la desértica y marítima región de Galilea; Es un encuentro con el corazón del Evangelio en todo su esplendor. Tambien La Iglesia, la eterna edificación invisible primero y luego en su fulgor brillante en el día de Pentecostés, hasta los días de hoy y para la eternidad; Comprada para ser poseída por su fundador Jesucristo. Y finalmente Mayordomía Cristiana o Administración a fin de que la opacidad que se vive en esta área económica, en todas las instituciones del planeta; nos deje un mensaje y una amonestación, un llamado a ser distintos de las corrientes seculares. Mayordomía nos sorprenderá generando debates, que han de ser, el encuentro a fin de replantearnos ciertas prácticas.

AGRADECIMIENTOS

Profundamente agradecido al equipo que colaboró para este trabajo. Rev Mario Bustamante, mi mentor y auxiliador bíblico. Un profundo conocedor de las escrituras y fue quién me propuso ahondar en mayordomía cristiana. Gracias Siervo de Dios. A mis preciados alumnos, y hoy egresados en Teología Pastoral. Pastores: Carlos Muñoz V. Pablo Sepúlveda C. Saúl Reyes B. Daniel San Martin Inostroza. Gracias Siervos de Dios, son la rueda que mueven mi corazón para continuar con este desafío de Educar a la novia de Cristo. Todo mi respeto y admiración. Mención honrosa para el Pastor Wenceslao Valdebenito que fue invitado a participar a este taller. A Alejandra Monares quién trabajó largamente junto a mí; tipeando; revisando una y otra vez. A Marjorie Rivera quien logró descifrar mis jeroglíficos. A Alexis Cuevas, sorprendente y motivador: y recién convertido a Cristo. A Noemí Lamas por su interpretación de lo que queríamos alcanzar. Gracias Noemí. Richard Muñoz, a punto de ser biólogo Marino; Gracias querido hermano. A mi Obispo Zenteno quien me bendijo con esta tarea. Gracias obispo por creer y confiar en mí. A la Iglesia de Hualpén, a quién les resté su tiempo de mi administración. A Janet, mi esposa amada; única; que tolera mi compleja forma de ver la vida. Gracias por recordarme todos los días que tenía que “trabajar”. A mi Gran Dios y Salvador, a quién le trabajé con “Sumo Gozo….Sumo Gozo….Sumo Gozo”. Así me lo pidió y así lo hice. Fueron diez meses de leer, estudiar, comparar y orar. Finalmente intentar redactar. Solo Dios nos ayudó cuando faltaron las fuerzas. Ahora querido lector está en sus manos, disfrútelo y ponga en su corazón la siguiente frase: “El dejarse enseñar es signo de humildad”. Amén.