Leccion 12
Gracia

LA NECESIDAD DE SALVACIÓN

LECTURA BÍBLICA: SAN JUAN 3:1-6

TEXTO PARA MEMORIZAR: TITO 3:5

En el plan evangélico la salvación abarca la justificación, regeneración, santificación y glorificación. La justificación es presentada a todos los hombres, por la fe, y la fe es por Gracia. El hombre no la merece. El fundamento de la salvación es la redención por medio de Jesucristo. Él se pone entre el pecador y Dios por mediación. La regeneración o nuevo nacimiento, es el cambio de naturaleza del hombre. En la santificación, el salvo se purifica separándose de toda contaminación, de todo mal. En este plan de salvación por fe, Dios justifica al hombre, excluyendo toda jactancia humana. Dios toma al hombre, lo salva por gracia dándole la regeneración y la voluntad de obedecer a la ley. La regeneración consiste de dos elementos: Limpieza y renovación. El hombre necesita una salvación para la expiación y remisión de sus pecados.

1. LA REGENERACIÓN

La regeneración es el acto de Dios en el alma, nos introduce a una nueva vida, es la expresión interior de lo que la conversión expresa exteriormente “Os es necesario nacer de nuevo” y esto implica morir, nacer otra vez, encontrarse con su “Hacedor”. Regeneración es una condición objetiva, regeneración y conversión no son sinónimos ya que existen diferencias doctrinales. En la conversión hay un acto humano. La regeneración es el acto de Dios.

ISAÍAS 6:5-8 1° PEDRO 1:23 HECHOS 9:17

2. LA SALVACIÓN

Estando el ladrón, en la cruz fue atendida su necesidad; en Saulo de Tarso opera la gracia para salvación, era un asesino. El ciego Bartimeo fue alcanzado con los rayos de la salvación nacidos en la eternidad. La mujer del flujo de sangre; la mujer hallada en el pecado mismo. Abraham fue justificado y fue salvado y esa promesa se extendió a todos los que creen en Jesús que fue obediente en un acto de justicia a fin de justificar al que no merecía nada.

2° SAMUEL 22:2-3 ISAÍAS 25:9 HECHOS 4:12