Lección 14
Ética y Conducta Cristiana

CONDUCTA INMORAL

LECTURA BÍBLICA: GÉNESIS 19:4-11

TEXTO PARA MEMORIZAR: ROMANOS 1:27

Es fácil hacer juicios condenatorios, y no dar remedios al pecado. Es una postura cómoda e hipócrita. Últimamente la salida del closet (declaración de su sexualidad) ha causado comentarios maliciosos, sin intención de restaurar a la criatura. La Iglesia vive en otro contexto social y moral. Por lo tanto, debemos propiciar el amor de Cristo y su sangre puede salvar y rescatar del infierno. Cristo transforma la genética, el ADN y pone vendas a la criatura que fue violentada en su niñez, el día aquel que robaron su pureza y el sol se apagó en su horizonte. La conducta homosexual no se puede excusar señalando que éstas ocurren en el reino animal. No somos animales. Dios no aprueba esta conducta, sí ama al pecador. El “amor” no puede usarse como medio para transgredir las Escrituras. Si así fuera, todo pecado de inmoralidad tendrá justificación (violaciones, lesbianismo, pedofilia, roles de prostitución) otros dicen que Sodoma y Gomorra fueron destruidos por su falta de hospitalidad. No pretendamos cambiar el color del cielo.

1. SOBRA LA RELIGIÓN Y FALTA EL AMOR

Una prostituta ingresó a una Iglesia, una noche y fue expulsada de ésta, ya que no iba vestida como tantas. Buscó el amor y encontró reproches, (es verdad que las leyes morales jamás han sido abolidas, ya que están basadas en el carácter de Cristo) esa misma noche encontró la muerte en medio de drogas y alcohol ¿Dónde está el amor que tanto se habla? ¿Dónde está Cristo, que ama al peor de los pervertidos? El pecado es sanado con verdad y misericordia.

HEBREOS 2:18 AMÓS 5:14 ISAÍAS 1:18

2. RESTAURAR ES URGENTE

Toda inmoralidad no agrada a Dios “Cristo vino a buscar lo que se había perdido”. La Iglesia debe entender que el hombre es la imagen de Dios, por lo tanto; la Iglesia no puede despreciar, rechazar, ser homofóbica, como tampoco comprometer su testimonio de pureza. La Iglesia no aprueba esta inmoralidad, pero Sí ama, y quiere que estos no se pierdan, al igual que Cristo. ¿Qué hacer entonces? Amar y restaurar. Nada es imposible para Dios. La iglesia debe trabajar con los dones del Espíritu Santo. Se requiere Ministerios de restauración, más que reproches.

JONÁS 4:10-11 SAN JUAN 8:10-11 GÁLATAS 5:16-17